Y no exagero al hacer esta afirmación, pues hasta el propio Dios descansó al séptimo día (y que yo sepa no hay un convenio regulador de creadores universales, ni tan siquiera un sindicato de dioses).
Obviamente, como ya habréis podido deducir, queridos lectores, estoy hablando de las vacaciones.
En mi último texto en este blog mi amigo el Capitán Apaños os habló del servicio 24 horas que presta SVAE a lo largo de los 7 días de la semana durante los 365 días del año, pero claro, nuestros clientes no tienen ese compromiso y necesitan descansar, a sabiendas de que, durante esos días de asueto, dejan sus empresas en marcha con la certeza de que se seguirá dando servicio a cuantos los reclamen. Y ahí estaremos nosotros.
Los administradores de fincas, los abogados, los psicólogos, los técnicos de diferentes campos e incluso los comerciales de las empresas también necesitan cogerse unos días al año para dedicar tiempo a sus familias, a sus amigos y sus aficiones y sus pasatiempos o simplemente para alejarse del mundanal ruido, colgar el cartel de “no molestar” y poder relajarse y olvidarse del trabajo.
Pero no solo ellos. Nosotros también somos seres humanos y también necesitamos parar de vez en cuando y olvidarnos de gestionar avisos, y para ello ya os explicó mi querido Iván Tintero que nuestros responsables y coordinadores cuadran turnos y descansos para que siempre haya un equipo de tramitadores al otro lado del teléfono y se pueda garantizar la atención de cuantos marquen los teléfonos que atendemos buscando una solución a sus problemas, una respuesta a sus consultas o simplemente información fidedigna con una atención personalizada y correcta.
SVAE proporciona a sus clientes algo mucho más importante que la mera atención telefónica, la secretaría virtual y la gestión y tramitación de las llamadas. SVAE ofrece, también y quizá sobre todo, tiempo. Un tiempo que, como ya hemos comentado alguna vez, es algo que duele mucho perder y que generalmente no puede recuperarse.
Por ello mismo nuestros clientes saben que, durante los días que se concedan de descanso, podrán quedarse tranquilos, porque nuestro compromiso con ellos implica también ofrecerles la tranquilidad del que sabe que siempre tendrá las espaldas cubiertas.
Los responsables de los alojamientos turísticas, de los parkings de caravanas, de los despachos de abogados, de las administraciones de fincas, de las clínicas psicológicas o de cualquiera de las cada vez más numerosas y variadas empresas para las que se nos ha formado y se nos forma en la atención y tramitación de cuantos avisos reciben, saben que sus negocios seguirán en funcionamiento aunque ellos consigan poner un pie en las aguas de alguno de los mares que bañan nuestro país, disfrutar de una ruta de senderismo, de la película que tenían ganas de ver desde que se estrenó a bombo y platillo, de una barbacoa en el chalé de un amigo o de un buen descanso en la casa familiar del pueblo.
Hoy os escribo yo, porque mi amigo el Capitán Apaños, además de ser un superhéroe al servicio de la sociedad y un tipo voluntarioso, es también muy humano y, aunque a veces no lo parezca, se cansa y necesita descansar. Bien, pues ahora, al fin, ha podido cogerse unos días y acomodar su traje y su antifaz en las taquillas de la empresa.
Pero para que os sirva como el mejor de ellos ejemplos, al igual que todo el equipo en SVAE nos hemos comprometido con nuestros clientes y nunca bajaremos la guardia ni la eficacia en la atención de sus teléfonos, Iván y yo nos hemos comprometido con los lectores de este blog y nunca dejaremos de alimentarlo compartiendo con ellos nuestras peripecias en el trabajo y nuestra ilusión con cuanto podemos aportar al llevarlo a cabo.
Así que… nada: espero no perder nunca ninguna de las dos cosas y que se me siga leyendo mucho tiempo.
Siempre vuestra.
Magdalena Talleres,
La Solucionadora Enmascarada.












